miércoles, 4 de diciembre de 2013

EL ÉXITO EDUCATIVO DE LOS PAÍSES DE ASIA PACÍFICO


"Asia se distancia del resto del mundoSiete territorios de ese continente, cinco de influencia china, lideran el informe PISA 2012" (Titular de EL PAÍS 4 DE DICIEMBRE 2013)


Hace poco más de un año publiqué este artículo en ESCUELA. Hoy, tras los resultados del Informe PISA 2012, parece oportuno volver a difundirlo.





EL ÉXITO EDUCATIVO DE ASIA PACÍFICO

En febrero se publicó el informe “Aprendiendo de los mejores sistemas escolares en el este de Asia” en el que se analizaban las claves del éxito de Shanghai, Corea del Sur, Hong Kong y Singapur. El responsable del trabajo es el Grattan Institut, entidad australiana de reconocido prestigio en el análisis de la educación.

El informe recuerda lo que ya conocíamos sobre la educación en Asia-Pacífico: de los más de sesenta países que participaron en la última edición del Informe PISA (2009), cinco regiones o estados de la zona Asia-Pacífico (siete si incluimos Australia y Nueva Zelanda) se sitúan entre los nueve primeros puestos. Shanghai, Corea del Sur, junto con Finlandia, están a la cabeza mundial en comprensión lectora entre los jóvenes de quince años. En esta edición del PISA también fue evaluada la capacidad para gestionar información digital y los resultados fueren casi idénticos.

Otros datos demuestran la espectacular mejora de los sistemas educativos del área a la que nos referimos. Por ejemplo, la evolución del porcentaje de titulados en secundaria postobligatoria en Corea del Sur. En la década de 1960 este país tenía un 30% de titulados entre la población comprendida entre 25 y 65 años y se situaba en el puesto veinticuatro del ranking mundial. A principios de siglo ya ocupa el primer lugar, junto con Japón. Más del 90% de la población (entre 25 y 65 años) está graduada en este nivel educativo. Si miramos la evolución española en el mismo periodo, la comparación no deja de resultar incomoda: del 20% de graduados en educación secundaria postobligatoria hemos pasado a algo más del 60%. Del puesto veintisiete al veinticinco: treinta por debajo de Corea, cuando hace cuatro décadas solamente nos separaban tres posiciones.

Se han dado varias explicaciones para entender el excelente funcionamiento educativo en estos países. Recuerdo las conferencias que pronunció en Barcelona la Dra. Nancy Law, catedrática de la Universidad de Hong Kong, que lo atribuía al gran esfuerzo de los escolares, a un sistema de superación continua de pruebas, y a la cultura social ligada a la tradición confuciana. El informe del Grattan Institut no coincide en esta última cuestión con la Dra. Law. El éxito de estos sistemas, se dice en el Informe, no está determinado por la cultura - por el confucianismo-, ni por el aprendizaje memorístico y tampoco es el resultado de invertir más dinero.

¿Cuál es el secreto del éxito? Según el instituto australiano se debe a tres factores: la exigente formación del profesorado; la supervisión y permanente evaluación de los profesores y los rendimientos escolares; y, en tercer lugar, a los incentivos que reciben los docentes para la investigación en nuevas y más efectivas técnicas pedagógicas, es decir, la decidida promoción de la innovación y la investigación didáctica.

Se da mucha importancia el atraer a los mejores a la docencia; así lo manifiesta un responsable de la educación coreana: “La calidad de un sistema educativo tiene como techo la calidad de sus docentes”. Como señala el informe MacKinsey (2007): “Los procedimientos de selección de Singapur y Finlandia están entre los más eficientes. Ambos sistemas ponen fuerte énfasis en los logros académicos de los postulantes, sus habilidades de comunicación y su motivación hacia la docencia”.

El éxito en la educación se ha conseguido, además, combinando este rendimiento espectacular con unos niveles de equidad envidiables: un niño sin recursos tiene menos posibilidades de quedarse atrás o abandonar la escuela que en la mayoría de los sistemas educativos de la OCDE, considerados los más avanzados.

Las reformas educativas que han dado lugar a esta situación se iniciaron en la década de 1990. Todos los países expandieron la educación obligatoria y pusieron énfasis en la formación de docentes y en la metodología didáctica. Dichas reformas tomaron dos caminos bien definidos, en primer lugar el de la eficiencia y la competitividad y, en segundo, el acceso universal a la educación, la lucha contra la exclusión social, y la igualdad de género.

A estas explicaciones hay que añadir el interés de las familias por la educación de los hijos. Los padres hacen cualquier sacrificio para que la generación siguiente sea superior a ellos y los hijos se esfuerzan al máximo. Hoy se invierte una parte importante del presupuesto familiar en educación, clases particulares, viajes de estudios, cursos de ingles, etc. Corea es el país que tiene mayor número de nacionales estudiando maestrías y doctorados en las universidades de Estados Unidos.

Pese a todo, hay voces críticas entre los expertos de estos países. Un sistema tan eficiente pero tan monolítico, opinan algunos, puede llegar a desincentivar la creatividad y la capacidad de innovación de los jóvenes, facetas imprescindibles para desarrollar una economía basada en el conocimiento. Zhong Daoran, autor de un libro crítico con el sistema educativo en China, señalaba que la educación "destruye la creatividad y hace que la gente no tenga opiniones propias y no pueda seguir su propio camino".

Ojalá este tipo de cuestiones fuesen el motivo de nuestras preocupaciones. Seria una buena noticia que discutiésemos sobre la orientación de un sistema de excelentes resultados y no, como dicen en EEUU de forma eufemística, de ver como superar el llamado “diferencial de éxito” (léase fracaso escolar).

Joaquín Prats

1 comentario:

  1. Ser felices.

    Lo que necesitamos es una reforma educativa con una estructura mas emocional y humana.

    No somos robots, somos humanos, con emociones, con nuestros problemas cada uno. Somos diferentes.

    No es tan dificil ser un buen profesor, pero si hay que sentirlo de verdad, tener verdadera vocación y mucho amor a las personas que vas a dar clase. Todo esto comienza por tí.

    Saludos.

    ResponderEliminar