lunes, 16 de septiembre de 2013

¿Qué hay que hacer con los resultados de la evaluación?

LAS 3 COSAS QUE HE APRENDIDO
Un sistema educativo sin sistema de evaluación es como un barco sin brújula (hoy en día sin GPS).




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¿QUÉ SIGNIFICA EVALUAR Y QUÉ SE DEBERÍA EVALUAR?

La evaluación es un instrumento para conseguir la calidad de los sistemas educativos en todas las etapas.
Evaluar es necesario para:
    1. Conocer y valorar la obtención de los objetivos educativos previstos.
    2. Promover dinámicas de cambio en el sistema y en sus efectivos.
    3. Certificar y acreditar a los profesionales.
    4. Valorar el impacto de los programas.
    5. Aportar elementos de racionalidad al debate educativo.
    6. Rendir cuentas ante la sociedad.
    7. Hacer transparente el sistema.
Para realizar esta tarea es imprescindible que se evalúen las políticas públicas; los sistemas y subsistemas que forman la educación considerando factores de eficacia, eficiencia, impacto, pertinencia y sostenibilidad; los centros educativos y otras instituciones; el personal docente y de apoyo; y, por último, los resultados de los alumnos, que actualmente es el tipo de evaluación más conocida desde que la OCDE impulsó el informe PISA.
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¿QUÉ DEBERÍA PROMOCIONAR LA EVALUACIÓN?

La evaluación debe promocionar procesos de reflexión y de acción, permitiendo que el conocimiento circule entre todos los miembros afectados directa o indirectamente, para romper la imagen de “caja negra” tan arraigada en las instituciones educativas y con el tradicional rechazo a cualquier control externo. Por lo tanto, la información debidamente elaborada y transformada en conocimiento debe volver como elemento de reflexión, facilitando propuestas de mejora, que son más eficaces cuando se introducen incentivos.
Es conveniente promover e incentivar aquellos comportamientos, actitudes y valores de todos los actores como principal factor para mejorar los aspectos motivacionales, actitudinales y procesuales. Dicho de otra manera, el papel de los incentivos ha de ser el de premiar los comportamientos positivos, conseguir que estos comportamientos sean persistentes y basarse en un sistema equitativo que considere siempre las condiciones de partida.
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¿CUÁNDO SON ÚTILES LOS SISTEMAS DE EVALUACIÓN?

La evaluación contribuye a dar respuesta a los retos que los centros y el conjunto del sistema tienen planteados. No obstante, el hecho de evaluar no resuelve por sí mismo los problemas existentes, si bien ayuda a plantearlos correctamente.
La evaluación será útil si se dan las siguientes circunstancias. En primer lugar, debe realizarse en el momento adecuado y utilizar métodos y técnicas que consigan una discriminación suficiente del conocimiento. En segundo lugar, es imprescindible tener un diagnóstico exacto del contexto en que se producen los fenómenos estudiados y no evaluar los parámetros y estándares que poco tienen que ver en muchos casos con la cultura de las instituciones educativas y con las tradiciones de los colectivos profesionales. En tercer lugar, cuando sea posible, combinar los resultados de la evaluación con otras fuentes de conocimiento. Finalmente, es imprescindible saber qué hacer con los resultados.






FUNDACIO JAUME BOFILL I UOC


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